Todo lo que un buceador necesita saber sobre las tortugas marinas

Tortugas marinas

Las figuran entre las especies más amenazadas del planeta ya que numerosos sitios de puesta han sido destruidos por la construcción de hoteles.

Las tortugas actualmente están protegidas por leyes internacionales. En general son animales solitarios (excepto en época de reproducción) que recorren grandes distancias. Se alimentan de , moluscos y .

El rasgo característico de las tortugas es su caparazón, que consta de una capa interior ósea y, en muchos casos, de una capa exterior cubierta con grandes escamas llamadas escudos. Todos los órganos internos de las tortugas se han adaptado para funcionar dentro de esta singular armadura. Las tortugas acuáticas tienen el caparazón más plano que las tortugas de tierra que lo presentan con forma abovedada.

La laúd es la mayor de las siete especies de tortugas marinas, con 540 kg de peso máximo y  se alimenta sólo de medusas

Las tortugas marinas difieren de otras tortugas de agua y terrestres en su incapacidad de retraer la cabeza al interior del caparazón y en la modificación de sus patas en aletas natatorias.
Las tortugas marinas más conocidas son la tortuga verde, la tortuga carey y la tortuga boba, que pertenecen a una misma familia, y la tortuga laúd, que pertenece a una familia distinta. Esta última es la tortuga viva de mayor tamaño y alcanza un peso de hasta 540 kilogramos. Las tortugas marinas viven sobre todo en aguas cálidas y son buenas nadadoras. Sus extremidades están modificadas en forma de aletas que les permiten emigrar a lugares muy lejanos.

El macho no abandona nunca el mar y la hembra solo lo hace por la noche para poner sus huevos.

Cuando las hembras de las tortugas marinas se arrastran por encima de la línea de marea para enterrar sus huevos, ellas y sus grandes puestas son presa fácil para los depredadores y, en especial, para los cazadores de tortugas que aprecian especialmente la carne de la .  Además, debido a la reducción de las zonas de anidamiento provocada por la urbanización de las costas, y a la mortandad de las tortugas en las redes de los pescadores, la y la tortuga del Pacífico se encuentran al borde de la extinción, en tanto que la tortuga laúd se considera una especie amenazada.

Sobre la autora

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Conchi Gavilán
La mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos es amor, conocimiento y un planeta en el que puedan vivir.

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Belén
noviembre 21, 2016
Siempre me da pereza buscar en los libros los animales que he visto en una inmersión porque la información suele ser poco específica o muy científica. Esto es justo lo que como buceadora necesito saber. Gracias lo has explicado muy bien!

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